Yuki y su tio estaban cenando solos ya que el resto de la familia estaban el cine.
-¿Como te fue en tu trabajo, tio?
-Muy bien, logramos armar el perfil de un piromano y pudimos atraparlo antes de que siga quemando lugares y matando gente.
-¿Que es un piromano?
-Es aquella persona que se exita quemando cosas, un bajo porcentaje son mujeres; los piromanos tienen como referencia lugares que tienen un significado especial para ellos.
-Tienes un trabajo muy interesante, algun dia yo tambien sere detective.
-¿Y? ¿Que hay de ti? ¿Como esta tu amigo Eiji?
-Supongo que bien- contesto con desinteres.
-Me gustaria conocerlo, invitalo a cenar.
-Pero tio....
-Si de verdad es tu amigo, no tendras problema ¿cierto?. Muchas veces tus amigos vienen a comer aqui.
-Dime un dia.
-Mañana por la noche.
-De acuerdo, como tu digas.
-Le dire a tu tia que prepare una cena especial, espero que le agraden los niños.
-Puedo dar fe que si.
-No lo dije en ese sentido- dijo su tio molesto- Ya te dije que no me gusta que juzges asi a la gente.
-No dire mas nada, te lo juro.
-Mejor asi.
Por dentro, Yuki tenia ganas de insultar a su tio por obligarlo a traer a la persona que menos le agradaba tener cerca pero si hablaba corria el riesgo de un castigo severo.
Pasada la medianoche, todos los comensales se dispusieron a sentarse en el gran living y seguir charlando.
-Antes de firmar quiero que traigas a Eiji- solto Madoka.
-¿Lo viste?- dijo Asuka.
-Si y me parecio un niño muy tierno.
-Le dije que no saliera de su habitacion.
-Solo fue al baño, me gustaria que estuviera aqui.
-Pero Madoka, dejalo en su cuarto-agrego Takashi.
-Muy bien, Arai volvamos a casa.
-Pero...- dijo Asuka.
-Son los padres del niño y no me gusta que lo excluyan asi. Si el niño no esta, no hay trato.
-Perfecto, Suichi ve por tu hermano- ordeno Asuka.
A los pocos minutos, Eiji bajo las escaleras y se sento con sus padres.
-Hola Eiji, me da gusto volverte a ver.
-A mi tambien, señora- respondio con un tono de voz extraño.
-Ya que el niño esta aqui, podemos firmar- dijo Takashi.
-Ven Eiji, quiero darte algo.
Eiji fue hacia la elegante mujer y esta le entrego un amuleto.
-Es de la buena suerte- le explico.
-Gracias señora Madoka.
-Su voz... Es diferente- penso extrañada la mujer.
El resto de la noche Madoka estuvo pendiente de Eiji, solo que pensaba que la manera de hablar del niño era muy diferente a la de hace unas horas.
Una vez qu la pareja se marcho, Asuka y su esposo miraron a Eiji.
-Solo por esta vez fuiste util para algo- solto Takashi.
-Como premio deberas ordenar todo y lavar todos los platos sin la ayuda de nadie- dijo su madre.
De esta manera se fueron a dormir, las sirvientas intentaron ayudar a Eiji pero el respondio amablemente que podia hacerlo solo. Logro terminar de asear todo pasadas las dos de la madrugada y solo tenia unas pocas horas antes de ir al colegio.
Suzuki llamo a Yuki para saber como iba el tema con la falsa amistad, su amigo le conto lo que lo obligo hacer su tio y juntos decidieron que lo mejor era esperar hasta que la apuesta se termine para humillar a Eiji de la peor manera.
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